Conéctate
Cuando te sientas triste, siéntate y dale palmaditas a tus piernas con los dedos, te recordará cómo es el latido de tu corazón.
Cuando no entiendas nada, prende una vela, un incienso, mira el amanecer, disfruta cómo se encienden esas llamas y mantienen la luz, y llegará claridad a tu alma.
Cuando sientas miedo, déjate caer sobre la hierba, cierra los ojos, y recibe la tranquilidad que emana de su esencia cogiéndote unos minutos para disfrutar de ello y sacar afuera tus pesares.
Cuando sientas demasiado apego a algo que no te conviene, entrégale tus recuerdos al fuego, maestro en transmutar estados de ánimo y en terminar con lo que debe ser consumido.
Cuando te sientas estancada, háblale al agua, ella sabe de movimientos, fluye y no se aferra a nada, porque nada la puede contener.
Cuando tus pensamientos no te den descanso, presta atención a tu respiración, ella te traerá de vuelta al momento presente.
Cuando pierdas tu conexión, habla contigo mismo, con tu yo interno, y él te recordará de dónde vienes, para que puedas saber a dónde vas.
Cuando sientas deseos de morir, habla con la tierra, ella sabe de renacimientos y puede contarte la historia de las semillas.
Lo que no puedes hacer NUNCA es sentirte sola, porque todos somos uno, soñando que estamos separados.
Estás acompañada de los astros, de la naturaleza, de otras almas, de otros seres, que usan un traje igual que tú para vivir en esta tierra. Conéctate con la naturaleza, conéctate contigo y no te ahogues jamás, porque toda tribulación tiene un final, todo laberinto tiene una salida, todo problema tiene una solución, y solo con calma y estando conectada con tu interior, podrás encontrarla. Encuéntrate contigo misma, conéctate con tu escencia.